barbolense | 293 hab. | 15,77 km² | www.barboles.net | 976 65 41 51El nombre de esta localidad aparece por primera vez en 1156, aunque se desconocen los detalles de su historia y su origen. Al parecer habría sido un señorío creado en la Baja Edad Media (XIV-XV), formado tanto por la localidad de Bárboles como por la de Peramán y conteniendo en su mayoría población morisca. En la primera mitad del siglo XVI, el señor de Bárboles sería Don Pedro Ximénez de Embún, marqués de Bárboles y barón de los lugares del Cascajo, Oitura y Peramán, así como baile general de la Corona de Aragón entre 1537-1548. Ya a finales del siglo XVI habría pasado a heredar el marquesado Isabel Ximénez de Embún, casada con Diego de Heredia, un reconocido jurista aragonés de la baja nobleza que, debido a su apoyo a Antonio Pérez y el Justicia Juan de Lanuza y Urrea, estando en contra de Felipe II (Felipe I en la Corona Aragón) en las Alteraciones de Aragón (1591), acabaría siendo ajusticiado y ejecutado por el monarca en el 19 de octubre de 1592. Esto afectaría significativamente a Bárboles y a la familia de los Embún, pues confiscó sus bienes, arrasó las casas donde vivían y, además, quemó el castillo de Bárboles, muriendo Isabel Ximénez de Embún sin que le fueran restituidos sus bienes.

La Iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora de Bárboles se construyó a finales del siglo XVI con un estilo renacentista y, a juzgar por su torre campanario del siglo XV, sobre una antigua parroquia mudéjar o incluso una mezquita. El edificio se levantó sobre una planta rectangular de nave única de dos tramos y poseería bóvedas de crucería barrocas datadas en el siglo XVII. Se añadiría posteriormente una capilla datada en el siglo XVII en el lateral derecho de la iglesia y con una destacada decoración de yeserías barrocas de estilo mudéjar, que posiblemente habrían sido realizadas por el conocido maestro de obras zaragozano, Juan de la Marca. Esta iglesia, además de sus retablos barrocos y neoclásicos (siglos XVIII-XIX), habría poseído un retablo renacentista del siglo XVI dedicado a San Joaquín, que sería derribado en el siglo XX y otro retablo renacentista del mismo siglo, dedicado a la Sagrada Familia y atribuido a Diego de San Martín.

Una de las zonas más destacadas de la localidad es el barrio alto donde hay numerosas casas cueva. Son construcciones subterráneas situadas en un montículo. Si bien llegaron a alcanzar las 70, hoy en día muchas de ellas estás deshabitadas y otras han sufrido reformas que han alterado las embocaduras originales, que eran adinteladas o en arco de medio punto.

Cuenta la leyenda que en Peramán, apareció la imagen de Nª Señora de la Ola, arrastrada por las aguas del Jalón. Los vecinos la rescataron del cauce colocándola en su altar. Posteriormente, se le atribuyó el milagro ocurrido durante un gran incendio en la villa que, al llegar al altar de la Virgen, se apagó milagrosamente gracias a una repentina e imprevista lluvia.
______________